Un servicio de sala que funciona es una máquina de precisión donde cada gesto tiene su momento y cada movimiento su razón, desde la llegada del cliente hasta que se cierra la cuenta sin un solo tropiezo en el camino. Aquí tenéis el protocolo completo, paso a paso, para que vuestros camareros sepan exactamente qué hacer en cada momento — porque cuando la cocina saca los platos a su ritmo, la sala tiene que estar lista para recibirlos. El servicio perfecto no improvisa.